Tecnología
Inteligencia artificial, una ciencia nueva, cambiante y experimental. No existe una definición aceptada por todos. Quizás porque ni siquiera podemos definir con exactitud qué es la inteligencia humana!
En su forma más simple, la Inteligencia artificial (IA en español o AI en inglés) es el intento de imitar la inteligencia humana para resolver problemas y tomar decisiones similares a las que tomamos los seres humanos cada día, utilizando recursos informáticos que aumenten la capacidad o "inteligencia" de tales decisiones.
Al pensar en esto, seguramente nos vienen a la mente películas como ‘Terminator’ (1984), ‘Her’ (2013), ‘Ex Machina’ (2015) o J.A.R.V.I.S. el mayordomo virtual de Iron Man. Estos son buenos ejemplos de lo que se entiende por "Inteligencia Artificial Fuerte" (IAF), inteligencia artificial igual o superior a la capacidad humana promedio. Pero de momento, todos estos casos quedan dentro de la ciencia ficción. Al día de hoy, no ha sido posible programar una IA fuerte.
Sin embargo, desde hace mucho tiempo los PC's, robots y otras máquinas han hecho cosas sorprendentes gracias a programas informáticos. Pero estos programas no son más que una lista de órdenes que le dicen a la máquina lo que tiene que hacer, incluso la preparan para manejar errores. Con un programa informático una máquina no piensa. Simplemente, hace exactamente lo que el programa le dice.
La gran revolución de la IA es que no necesite recibir órdenes de un programa para obtener un resultado. Es ella la que con unos datos de entrada, debe arreglárselas para obtener resultados imitando el pensamiento humano. Lamentablemente, todavía tenemos mucho que aprender sobre cómo funcionan nuestros propios cerebros antes de poder construir algo que realmente los imite.
Hasta ahora el desarrollo y avance científico ha conseguido una forma de inteligencia que aunque puede superar algunas capacidades humanas, solo puede orientarse a una sola tarea y no es consciente de sí misma. Se la llama "Inteligencia Artificial Débil" (IAD). No es débil en el sentido de que no pueda hacer cosas. De hecho ya está funcionando en los sistemas de frenos antibloqueo de nuestros automóviles, alimenta a Google, controla los filtros de spam y puedes jugar Scrabble contra ella.
¿Cómo funciona la IA?
Cuando nacemos, nuestro cerebro es prácticamente un disco duro vacío. Necesita años de aprendizaje para aprender conceptos básicos, desde no hacerse pipi encima hasta aprender a caminar, hablar y hacer otras actividades más complejas. Aprendemos algo y lo ponemos en práctica, al principio erramos mucho y con el tiempo, vamos mejorando.
Una IA funciona exactamente igual. Si por ejemplo la tarea que debe realizar es identificar fotos de gatos, entonces deberá procesar miles de fotos de gatos para aprender a distinguirlos.
Luego viene el entrenamiento. Se le proporcionarán fotos de diferentes animales y tendrá que separar los gatos. Al principio fallará mucho y habrá que informarle sus aciertos y sus fallos. Así irá descubriendo por qué falla e irá mejorando sus aciertos. Cuanto más entrene, mejor lo hará.
Finalmente, será capaz de trabajar sola: se le entregarán los datos de entrada (fotos) y generará un resultado (fotos de gatos) sin recibir órdenes de un programa.
Este proceso recibe el nombre de “Aprendizaje automático”, una rama de la IA que apunta a otorgar a las máquinas la capacidad de aprender una tarea sin un código preexistente.
Con todo, aún con inteligencia artificial, las máquinas no sabrán lo que están realizando pues no están conscientes de lo que hacen. Quienes sí lo saben son los humanos que las utilizan y eso es lo que presenta un problema ético. Que sirva de muestra el siguiente video en el que con IA se modificó el movimiento de los labios de varios lideres mundiales para que parezca que están cantando nada menos que Imagine de John Lennon!
En un próximo artículos hablaremos del Aprendizaje profundo y las Redes neuronales, otros dos conceptos que junto al Aprendizaje automático forman la base de la inteligencia artificial.
Hasta entonces!
